• 20 Aniversario del Huracán Andrew
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El 20 aniversario del Huracán Andrew

Muchos residentes y hasta algunos meteorólogos no se prepararon para la fuerza que cobró esta monstruosidad de tormenta que traía consigo vientos máximos sostenidos de 165 millas por hora.
Andrew aplastó casas, arrancó de raíz a los árboles y dejó autos triturados, destruyendo urbanizaciones por millas y millas.
Susanne Miller y Cheryl Winchester de Homestead limpiaban los escombros de su tienda de productos para mascotas.
Cutler Ridge, otro barrio suburbano del sur de Miami-Dade, también quedó devastado. Esta casa fue lo único que quedó de este barrio en lo que es hoy en día Cutler Bay. “Sobreviviremos” lee el grafiti en la madera de esta casa.
Los dueños de negocios igualmente se vieron devastados, regresando a lo que quedaba de sus comercios.
Los residentes de edificios de apartamentos también se encontraron sin un hogar, o con sólo los cascos de lo que eran sus edificios. Muchas de las ventanas en estas estructuras no eran construidas a prueba de huracán en esa época.
Los niños perdieron muchos meses de clase, y los padres de trabajar. Muchos terminaron dependiendo de los albergues, alimentos y otros suministros que repartía la Guardia Nacional a diario en sus campamentos.
La Florida no fue el único sitio afectado. Luisiana también sintió los efectos de Andrew. El 28 de agosto, 1992 un grupo de personas rastreaban por estos escombros en un de Luisiana. 4Sus casas estuvieron en el paso de un tornado que fue impulsado por el Huracán Andrew.
El gobernador de Luisiana Edwin Edwards valoró los daños a la propiedad entre 70 y 100 millones de dólares y al menos $200 millones en daños a la industria azucarera de ese estado.
Los cabos Richard Bodnar y Steve Kniffen de la infantería de marina de Estados Unidos ayudaron a montar los campamentos que por muchos meses albergaron a los damnificados.
Imágenes del Huracán Andrew en la Florida
Imágenes del Huracán Andrew en la Florida
En las horas y días después que pasó el Huracán Andrew, muchos se dedicaron a los comercios que quedaron abandonados. La policía no daba abasto para atender muchas de las zonas, y las comunicación no era fácil.
Los toques de queda se implementaron para prevenir el robo de comercios y el desorden que existió debido a la falta de electricidad y policías presentes en las ciudades.
Los botes en las marinas quedaron así.
Las marinas quedaron inaccesibles, y los botes quedaron encallados, destruidos y sobre tierra, incluyendo estos en Coconut Grove.
Vidal Martinez se aguantaba la cabeza desde el campo de casas móviles Flowers Trailer Park en Kendall mirando lo que quedó de su hogar.
La comunicación digital apenas era estándar y los teléfonos móviles eran un lujo que un muy pocos tenían. Eso creó una situación de gran incertidumbre para los que quedaron incomunicados en zonas aplastadas y sin ayuda.
Sonda Marshall y su hijo Leo de cuatro años se quedaron sin casa por culpa del huracán.
Los supermercados, tiendas y toda clase de amenidad a la que los residentes estaban acostumbrados desaparecieron en cuestión de horas. Las filas de repartición de alimentos como esta se convirtieron en algo común a diario.
En aquel entonces Bill Clinton era candidato presidencial. Aquí está con su hija Chelsea, visitando el Sur de la Florida para ver la devastación que dejó Andrew.
El Presidente George H. Bush visitó una de muchas ciudades improvisadas con carpas para albergar a miles de damnificados por el huracán.
La guardia nacional tuvo que tomar acción, no sólo para mantener el orden, sino para que la gente pudiera recibir suministros como agua potable y hielo a partes que quedaron incomunicadas. 1. En muchos casos los saqueos de los pocos negocios y casas que quedaron paradas se volvieron común.
El huracán categoría cinco dejó al menos 15 muertos y 150.000 personas sin hogar. Gladys Miranda consolaba a su hermana Carmen en septiembre de 1992, durante un servicio de oración dirigido por el Reverendo Billy Graham y el Reverendo Jesse Jackson para las víctimas del huracán en Homestead.  
La zona al extremo sur de Miami-Dade, incluyendo a la Ciudad de Homestead, tiene una grande población de trabajadores agrícolas mexicanos.  Ellos también fueron impactados por el Huracán Andrew. 2. Un mes después del huracán, trabajadores reparaban el techo dañado en el Centro Campesino. Muchos de los inmigrantes tuvieron miedo en aparecerse y pedir ayuda debido a su estatus migratorio.
Imágenes del Huracán Andrew en la Florida
El entonces candidato presidencial Bill Clinton saludaba a estos niños que estaban en una de las estaciones de ayuda montadas para los damnificados en la zona del suroeste de Miami-Dade.
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