El Centro de Huracanes multiplica tareas

En las tres últimas semanas se ha concentrado el mayor trabajo de los meteorólogos y especialistas del Centro Nacional de Huracanes con los ciclonesIke y Gustav y la tormenta Fay.El meteorólogo Félix García explicó a EFE que para cada huracán hay un especialista encargado exclusivamente de estudiar su evolución.Además hay otros meteorólogos que se dedican a seguir las tormentas y depresiones tropicales que pudiesen estar activas y otros que analizan las diferentes variables que podrían llevar a la formación de nuevos frentes ciclónicos."Nos dividimos el trabajo. Unos se encargan de estudiar lo que está ocurriendo ahora y otras personas se encargan de lo que puede suceder en los próximos tres días", dijo el experto.Agregó que el Centro Nacional de Huracanes no tiene un personal fijo y que depende de la actividad de cada temporada, por lo que puede pasar de dos o tres personas a unas 15 ó 20 personas, que se reparten entre meteorólogos, especialistas en huracanes, especialistas en el trópico y las latitudes medias.El Centro Nacional de Huracanes basa su trabajo en los indicadores que facilitan los "satélites, que son muy importantes, radares, que muestran la lluvia que está cayendo, y observaciones en el suelo".García definió su trabajo como "muy apasionante" y aseguró que crea mucha "ansiedad", por la responsabilidad que supone que los informes que realizan tengan importantes consecuencias y cuesten vidas y millones de dólares a los países afectados.A pesar de que gracias a las previsiones de centros como éste, situado en Miami, se salvan muchas vidas, García recordó que "la meteorología es una ciencia casi nueva, no tiene más de 100 ó 200 años, y todavía queda mucho trabajo por hacer, mucha investigación por realizar"."Tiempo atrás, cuando no existía el servicio nacional de meteorología, sabrá Dios cuántas personas morían. No hay mayor satisfacción que saber que lo que estamos haciendo es para salvar vidas y las propiedades de las personas. Ese es nuestro fin", señaló.

La actividad del Centro Nacional de Huracanes de este viernes está centrada en el seguimiento

del poderoso y gigantesco huracán Ike que ha comenzado ya a afectar a

la costa de Texas.Según los modelos por computadora el centro

de Ike estará muy cerca de la parte superior de la zona costera de

Texas esta noche o el sábado en la madrugada.La costa de Louisiana, afectada la semana pasada por el huracán Gustav, ha sido la primera zona en recibir las lluvias y vientos del Ike, y Galveston comenzaba ya a sentir las precipitaciones y el

embate de las olas.Las fuertes marejadas ocasionaron este viernes las primeras inundaciones en el

litoral de Galveston y se teme se produzcan grandes daños económicos.De hecho, Ike podría convertirse para el estado de Texas en el huracán más destructor de los últimos 50 años.En las cercanías del puerto de Galveston, según esos pronósticos,

tocará tierra el ojo del Ike y luego avanzará por tierra como huracán

de categoría uno hacia la metrópoli de Houston, con una población de

5.6 millones de habitantes.Centenares de miles de personas fueron ya evacuadas de varios condados

y de Galveston, mientras el Centro Nacional de Huracanes prevé inundaciones costeras por

marejada ciclónica de hasta seis metros por encima del nivel del mar,

así como olas muy peligrosas al este del lugar donde impacte el ojo de Ike.