'Alex me ha hecho sentir orgullosa desde que nació': Eneida Guerrero

'Alex es un soñador'

'Alex es un soñador'

'Alex es un soñador'

Eneida Guerra, madre de Alex Rosales, participante de 'Protagonistas', apoya a su hijo ...

Eneida Guerra, madre de Alex Rosales, participante de 'Protagonistas', apoya a su hijo ...

Temp. Season 2010 | 02:38  | TV-Y
ENG
ESP
Comparte
Share
Me gusta
Like
Agregar a Mi Lista Agregado a Mi Lista Add to watchlist Added to watchlist
Lenguaje
Language

Comparte

Share

Enviar un mensaje

Send a message

Envía Send your message

Enlace

URL

Codigo

Code

Eneida Guerra, madre de Alex Rosales, participante de 'Protagonistas', apoya a su hijo con todo el corazón.
10/20/11 | 02:38
Univision Radio

MIAMI, Florida – Las pupilas de Eneida Guerrero se avivan cuando habla de Alex Rosales, su hijo mayor, o mejor, su enano, como ella misma le llama maternalmente.

Participante del popular show de Univisión, Protagonistas, Alex fue desde pequeño disciplinado, responsable y maduro, según cuenta su madre. “Siempre fue el mejor en su aula -enfatiza-, con unos resultados  académicos excelentes”.

Hijo único hasta los siete años en que llegó su hermanita Laura, Alex también fue un extraordinario nadador en su infancia. “Era asmático -explica Eneida-. Por entonces yo ejercía como médico en Cuba y para mejorar su estado físico era sugerente que tomara la natación”.

Guerrero relata que el muchacho estuvo nadando desde los seis años hasta los 16 en que salió la familia de Cuba. Sin embargo, al llegar a Estados Unidos no abandonó el deporte y continuó con la práctica de la natación y el polo acuático. “Tenemos la casa llena de medallas y trofeos que ganó en los juegos de distrito”, replica orgullosa.

La veta artística de Alex Rosales

“Yo creo que viene de casa”, puntualiza Eneida. “En mi esposo y en mí hay artistas frustrados. Ambos hicimos teatro desde niños. Después estando en la Universidad los dos seguimos en grupos de baile, porque a los dos siempre nos gustó el mundo artístico”.

Guerrero recuerda cómo, mientras trabajaba como médico en Cuba, hizo un curso de locución para la televisión, porque le gustaba también la comunicación, le gustaba escribir. “Yo creo que esa veta artística la tiene por parte nuestra, por la familia”, sentencia firmemente.

La amistad, el amor, el trabajo

“Alex es un muchacho excelente en sus relaciones”, asegura la madre de Rosales. “Como amigo es de lo más leal que se pueda conseguir. Es muy buen camarada y muy sociable”.

Pero Eneida también describe a su hijo como un joven muy selectivo, no sólo para las amistades, sino también para el amor, en estos tiempos, donde, a veces, se valoran las relaciones más por lo que se tiene que por lo que se siente.

“Yo creo que él está a destiempo con la generación que le tocó vivir, porque Alex está por encima de esos intereses  económicos”, señala Eneida, quien agrega que el muchacho, a la par de sus estudios, comenzó a trabajar desde que la familia arribó a suelo estadounidense en restaurantes de comida rápida, en cines, en hoteles, e incluso, ha hecho labores de salvavidas en las piscinas de Hialeah por la experiencia que trajo desde Cuba en los deportes acuáticos.

El sueño y su pequeña hermanita

Eneida también describe a su hijo como un joven independiente y perseverante en sus ilusiones. “El está detrás de su sueño, y su sueño es ese, convertirse en un actor. Pero en un actor, por grandeza, que no persigue la vanidad de la fama, porque lleva el sueño dentro, porque está intrínseco en su personalidad, porque eso es lo que quiere”, afirma.

La pequeña hermana de Alex se llama Laura Thalía de Lázaro, tiene 12 años y desde los tres ya tomaba clases de flamenco. Según relata su mamá, a los cinco cantaba las canciones que su padre le componían para que participara en los concursos infantiles que se celebraban en la Isla.

“Laura es la promotora de Alex, alega Guerrero, mientras testimonia todo lo que ha hecho la pequeña en la escuela, a través de las páginas sociales y en la internet, por la causa de su hermano, así como de lo orgullosa que se siente por ser su fan número uno. “Yo diría más que yo. Me gana”, declara sonriente.

Natural de Bayamo, al oriente de Cuba, Eneida Guerrero y su esposo, abandonaron todo lo que poseían por ofrecerles un futuro mejor a sus hijos. Pero pese a todas las circunstancias adversas siente que el sacrificio valió la pena.

“La gente nos llaman desde Cuba para saber qué está pasando con Alex, o sea, toda la familia desde allá nos apoya, pero no pueden hacer más. Es triste cerrar la puerta y ver que no están mamá, ni tía, ni papá, ni nadie con quien me pueda desahogar. Yo no lloro, porque no puedo, porque no quiero, porque toda la vibra que tengo se la quiero transmitir a mi hijo en alegría, en confianza, en seguridad”.